SEWELL, la ciudad de las escaleras

Chile, Agosto 2008:
A un par de horas de la ciudad de Rancagua, subiendo por la cordillera, se encuentra esta pequeña y maravillosa ciudad ya sin habitantes, que es Patrimonio de la Humanidad.
Ciudad satélite de los trabajadores de la mina de Teniente, fundada en 1905 vivió años de gran esplendor en sus hermosos edificios que cuelgan de la cordillera. Única ciudad en Chile construida empinada sobre los Andes, para la década de los 60 su población fue trasladada y hoy sólo sirve de oficinas para la mina aún en funcionamiento. El paseo tarda un día entero desde Santiago, hay buenas agencias especializadas, ya que no está permitido llegar en auto. Se puede visitar el Museo, con objetos de la época y artesanías de la zona.
Es una gran experiencia, única en un Chile que la nieve en las ciudades no es algo común y hay poca costumbre de proteger su historia. Nosotros viajamos en Agosto, que me parece uno de los mejores meses, para acompañar la fotografía de nieve, pero no tanto frío. Imperdible!!


 




RUINAS DEL VOLCÁN PARICUTÍN

México, Noviembre 2009:
Los desastres naturales siempre atemorizan, pero paradojicamente provocan gran atracción y curiosidad, ese morbo nos hace acercarnos a realidades lejanas en el tiempo que por lo mismo se han conservado. Antes estuve en Pompeya y Hercolano y resultan estremecedoras, pero este rincón en México no me sorprendió menos, un lugar muy poco conocido, que de no haber vivido en México es probable que no lo hubiese escuchado mencionar. A poca distancia de la ciudad de Morelia, en Michoacán, se encuentran las ruinas del poblado San Juan Parangaricutiro resultado de la erupción volcán Paricutín el año 1943. En esta erupción no hubo víctimas, pero poblados Purepechas completos desaparecieron. Lo único que curiosamente sobrevivió al desastre, fueron la fachada y altar de la iglesia del pueblo.
Los autos te dejan a unos 20 minutos a pie de una liviana caminata, nosotros arrendamos caballos, pero si uno está en mediano buen estado físico es francamente innecesario. Luego de este recorrido se llega al antiguo poblado, donde indígenas Purepechas en unas rústicas infraestructuras venden comida y artesanías, ahí es posible ver fotografías de la época y aún escuchar las viejas historias de la erupción. Luego empieza la aventura, hay que trepar por filosas rocas volcánicas y por dudosos senderos para poder llegar a la nave central de la enterrada iglesia y percatarse de lo impresionante y extraño de la sobreviviencia de este edificio, que obviamente se ha transformado en objeto de culto y devoción. No hay foto que describa lo extraño y magnífico del lugar, las fotos tienden a aplanar lo que en rigor es sólo verticalidad, filos y roquerío. Un lugar singular, de esos que se marcan en la memoria, no una ruina más, esto no se parece a nada que haya visto antes. Luego al irnos.....la fumarola del volcán..... amenazante, como queriendo decir: cuando me plazca, lo hago de nuevo.




Simplemente RIO


Brasil, Enero 2011:
Hay lugares imperdibles y Río sin duda lidera esta lista, no había tenido la oportunidad de estar en Río, estuve cerca más de una vez, pero siempre me fue esquivo, hasta que al fin este año me animé a recorrerlo y cada rincón justifica su fama. El clima, la calidez de su gente, la alegría de sus calles, la belleza de sus playas y mulatos......la convierten en un lugar perfecto para tomar vacaciones de descanzo. Más abarcable de lo que uno imagina, no se siente la ciudad abrumadora y peligrosa que te cuentan. Las visitas necesarias al Corcovado, al Pan de Azúcar, al centro histórico, a Copacabana y a Ipanema, te arman la postal perfecta, si a eso le sumas un buen rodizzio y un par de caipirinhas en la playa, no necesitas  nada más para disfrutar un clásico de clásicos ¡¡simplemente RIO!!

ESCUELA DE JOYERÍA ENAP, Ex Hacienda del Chorrillo, Taxco

México, 2001-2002:
Durante dos años tuve la felicidad de vivir en Taxco, uno de los períodos más importantes de mi vida. Teniendo el título de Licenciada en Orfebrería, partí a México a aprender todo lo que no sabía de Joyería, y encontré mucho más. Yo había estado antes en esta ciudad y sabiendo lo bella que era, cuando me enteré que la UNAM tenía en Taxco una sede de la Facultad de Artes con diplomados de Joyería, no lo pensé dos veces. Taxco está dedicada exclusivamente a las joyas y al turismo, esta mezcla la hace una ciudad muy preocupada de su seguridad y de su belleza, además de tener mucho movimiento, por lo que a pesar de ser pequeña, jamás se volvió aburrida. La escuela se encuentra en la "Ex hacienda del Chorrillo", que es una antigua y hermosa ex propiedad de Cortés y de la Malinche. Muchas veces caminando por los rincones de la escuela, me detenía a no creer lo afortunada que era de estar estudiando en un lugar tan bello y con tanta historia. Por otro lado, tuve al mejor de los maestros: Don Francisco Díaz Romero, un joyero de 50 años de experiencia, sencillo, creativo, innovador, con una capacidad intacta de sorprenderse, y lo más importante: generoso, sin problemas en entregar todos sus conocimientos, además de poseer un gran humor que nos hacía tener las clases más divertidas. Los diplomados duran 6 meses o un año, y puedes complementarlos con cursos de grabado, fotografía, pintura o escultura, y aunque a los mexicanos les cobran 10 veces menos, el costo para los extranjeros no es demasiado alto, en esa época unos 100 dólares por mes, que sin duda valen la pena.

SALTO ANGEL: la gran aventura

Venezuela, Julio 2007:
Aunque te lo describen, no paras de sorprenderte de lo difícil que es llegar al Salto Ángel, la caída de agua más alta del mundo. Se encuentra en medio del Parque Nacional Canaima, al que sólo puedes acceder llegando en avioneta por medio de un paquete turístico. Por unos 400 dólares la Agencia "Bernal Tours" de Ciudad Bolívar nos llevó por 3 días, cubriendo todos los gastos de movilización, comidas, bebestibles y alojamientos. Debo confesar que a mi no me gusta volar, odio la sensación de que mi vida dependa totalmente de otro y si lo hago es porque no me queda otra para poder conocer y viajar. Pero esta vez toqué fondo, la avioneta no era más grande que un Austin Mini con alas y para colmo el piloto se dedicaba a leer el diario en medio de una tormenta. Pero por suerte y como compensación, el Parque Canaima es increíble, los Tepuyes, mesetas de tierra roja muy planas y acantiladas, los ríos y el verde de la selva, arman un paisaje único en hermosura. En la llegada indígenas Pemones, que trabajan de guías muy bien preparados, nos recibien y acompañan todo el viaje. Luego viene una aventura de 4 horas en una canoa con motor por rápidos contracorriente en la que quedamos absolutamente empapados, al final de esta recorrido, logramos llegar al campamento frente al Salto, y en eso, en comparación con otros campamentos tenemos la mejor ubicación. Un precario sitio en medio de la selva, con piso de tierra, escazo techo y hamacas de cama va a ser nuestro alojamiento. Luego una hora más de caminata en subida por plena selva y logramos llegar a la mejor y más cercana vista que se puede tener del Salto Ángel, bautizado así en honor a quien lo descubrió "Jimy Angel" y que con sus 1.000 metros de altura y potente sonido nos muestra una vez más lo pequeñitos que somos......De vuelta en el campamento nos espera una deliciosa y dedicada cena preparada por los pemones: mantel largo, velas y muy buen sazón, acompañado de buena charla en la que terminan contándonos que siempre en la noche los jaguares visitan el campamento, pero que no debemos preocuparnos porque "no hacen nada"......¿¿alguien puede dormir en paz después de eso????, personalmente transformé todos los ronquidos de mis comensales en posibles felinos y mi profundo cansancio se transformó en un sueño a saltones. Eso si, la madrugada fue impagable, el Salto se ve esplendoroso, mientras arreglamos nuestras cosas para el retorno, de la que sin duda ha sido: la mayor de mis aventuras. . video

ISLA DE CAPRI

Italia, Junio 2006:
"¡Nada de tonto Neruda!", fueron nuestras palabras al irnos acercando a la isla de Capri. Desde el balneario de Sorrento a una hora al sur de Nápoles, cruzamos en barco hasta la isla de Capri. Llegando, tomamos un tour que rodea la isla, pasando por hermosas grutas blancas con turquesa y observando de cerca el coral rojo que crece en sus paredes. En la lancha unos gritones gringos beben fina champagne, mientras nosotros nos hacemos amigos del capitán, quien sin duda aporta mucho más, nos cuenta donde vivía Neruda y pormenores de la isla. A nuestro alrededor decenas de finos botes forman una piscina natural, con niños que saltan de sus cubiertas, lo que nos hace recordar nuestros veranos en el Quisco.......definitivamente otra realidad. Una hora después comenzamos a subir al pueblo de Capri, la isla es un gran cerro y el pueblo se encuentra justo en el medio. A pesar de la evidente belleza, la cantidad de gente y el comercio lo torna agotador y le baja el atractivo. Cansados del tumulto, tomamos un bus local al pueblo que está más arriba, justo en la cima........y fue la mejor idea. Una pequeña micro empinada como nunca lo vi en mi vida, toma curvas que dan justo a un acantilado vertical. Arriba Anacapri, más desocupado y con un teleférico de sillas muy divertido para ver la isla. Caminamos sin rumbo y llegamos a un mirador que no tiene comparación: el mar esmeralda, el pueblo blanco, de fondo el Vesubio, es simplemente impresionante. Pasado el mirados viene una escalera, no sabemos a dónde nos lleva, pero comenzamos a bajar como por curiosidad, cuando nos damos cuenta, ya no podemos volver a subir, la escalera sigue y sigue, nos entra el miedo de que se cierre en algún momento: ¡¡como volver a subir 40 minutos de bajada!!, pero la aventura tiene un final feliz, llegamos a un costado del embarcadero en la playa, después nos enteramos que la escalera se llama "Fenicia" y es un hito arqueológico de la isla. Capri es todo lo que merece ser, la primera vez que estuve en Nápoles me pareció una tontera ir la visitarla, pero me equivoqué rotundamente, es sin duda de esos parajes que nunca se olvidarán, y de los más bellos que he visto en mi vida.

SANTA CRUZ DE LA SIERRA, selva de mujeres bellas

Bolivia, Febrero 1997:
Después de un inolvidable viaje en bus de 24 horas desde la Paz, con un baño que eran paradas a mitad de camino y en las que mejor dejabas de mirar por la ventana, después de bajarnos a comer y caerme en una alcantarilla llena de lo peor que podía haber......después de esas interminables e insoportables 24 horas, llegamos a la selva Boliviana, a la hermosa ciudad de Santa Cruz, donde realmente las mujeres son muy bellas, pero donde jamás logramos ubicar a sus hermanos o papas...... La humedad, las palmeras y los osos perezosos que caminan sueltos como perros, son las mayores muestras de que estamos en plena selva. Una ciudad bulliciosa, noctámbula, llena de las mejores 4 x 4, nos recuerdan también la fama que tienen estas tierras. Cerca de Santa Cruz hay ruinas jesuitas y selva virgen, pero mi schock del viaje me impide tener ganas de seguir de excursión.....por unos días por lo menos.

BUENOS AIRES, mi viaje más cómodo

Argentina, Mayo 2007:
Por segunda vez en mi vida visité la capital argentina, mis amigas joyeras arrendaron un perfecto departamento y se fueron a estudiar por un mes, en el almuerzo de despedida de mis amigas, caí en la cuenta que nada me impedía escaparme por unos días a hacerles compañía. Durante una semana estudié una hermosa técnica que no conocía, paseamos, comimos y como no: miramos.
Desde la partida ya todo se veía diferente, transfer y taxi de puerta a puerta, una cómoda maletita con ruedas y un práctico bolso de mano que se adapta al tirante de la maleta, lo que se traduce en que no llevas nada colgando, me daba risa, por primera vez en mi vida me sentía como azafata......y no como mochilero del fin del mundo. En el destino amigas esperando con todo solucionado, yo simplemente no me preocupo por nada!!....perfecto!!. Paseos por Recoleta, Palermo, Puerto Madero y Centro histórico, comidas de noche y un club auténtico de Tango, donde viejecitos y bellas jovencitas embarazadas hacen gala de su arte. Y para cerrar un recital en el River: el gran Gustavo Cordera con Bersuit Vergarabat nos hizo bailar, cantar y reír durante 3 horas, donde pudimos apreciar como un buen público ayuda a armar un excelente show y además a un precio razonable. Balance final: un 7 para Buenos Aires, que además de simplemente entretenido fue sin duda el más cómodo de todos mis viajes.

Castillo de NEUSCHWANSTEIN

Alemania, Junio 2006:
Nunca fui a Disney, y aunque de niña escuchaba con carita de pena las historias de Epcot y del castillo de la Cenicienta, de grande mis gustos claramente se han pulido y jamás estaría entre mis rutas. Por lo mismo y porque las postales de este lugar decían que era más inolvidable que el cuento, partimos rumbo al castillo que inspiró a Disney. Está a unas dos horas de Münich en tren. Al llegar a Füssen, se toma un bus local que acerca al castillo.
La llegada se anuncia como tantos hitos: el castillo se ve a la distancia, se acerca y te hace sentir nudos por lo que vendrá. El castillo está empinado en un cerro y para subir hay dos opciones, hacerlo a pie una hora o subirse a un pequeño bus. Con mi compañero nos separamos, yo quería el camino fácil, claro que no contaba con que no era mucho lo que el bus avanzaba, y te dejaba igual a medio camino, nada que hacer a caminar, el problema es que habían dos caminos y todas las indicaciones estaban en alemán. Tomé justo el que me llevó al castillo, después me enteré que el otro camino, que también era muy concurrido, llevaba a un puente a otros 20 minutos caminando y que posee una vista lateral privilegiada del castillo. El castillo está en la cima de este cerro, uno llega por atrás y es imposible tener una visión completa de él, todo el tiempo uno está mirando para arriba. La vista frontal de la típica postal, se logra desde un teleférico que queda bastante lejos y por el lado opuesto a nuestra llegada, quizás entonces, sería interesante ir de inmediato en busca de esa vista y olvidarse de subir al castillo si no se cuenta con mucho tiempo. Por mi parte llegué a la puerta, a pagar, sacar número y esperar, ordenadamente te van llamando y luego de unos 30 minutos pudimos pasar. La visita es muy restringida y cuenta con audio guía en tu idioma, claro que en mi falta de costumbre con estos aparatos me la pasé adelantada todo el tour. Puedes visitar diversos salones, todos muy fastuosos y ricamente alhajados, el castillo mandado a construir en 1866 por Luis II de Baviera, parece más antiguo de los es, porque en la locura de su dueño deseaba tener un castillo medieval. Una de las salas que más me impresionaron fue la del dormitorio, pero sin duda es inolvidable el paisaje que se puede apreciar desde sus ventanas, varios lagos color turquesa y las montañas de los Alpes arman un paisaje de cuento. En medio del tour por dentro del castillo, se largó a llover, pero no un poco, sino que con granizos y truenos, y nosotros nada preparados, tenidas de verano y las cámaras expuestas, por suerte en la tienda del castillo se pusieron a vender capas de agua y emprendimos la salida, cuando con horror nos dimos cuenta, junto con cientos de turistas más, que la única manera de bajar era caminando, nunca supimos si era por la sorpresiva lluvia o al igual que en la subida, nada llegaba hasta arriba, lo extraño era pensar en la gente con mayor dificultad, ya que la bajada no fue nada de fácil, sin contar que se nos mojó hasta el alma.

IXCATEOPAN, el revés de la historia

México, Agosto 2001:
Ixcateopán, completamente fuera de los circuitos turísticos, a unas tres horas de Taxco, un viaje lleno de curvas, paradas y demoras, lleva a este pueblo, pequeño y perdido en la sierra del Estado de Guerrero. En la entrada una escultura de una pirámide azteca con un guerrero en su cima, nos indica que hemos llegado. Un pueblo tranquilo, que guarda en su iglesia principal una sorpresa que no se imagina desde el exterior, en la que se produce uno de los fenómenos más increíbles que me ha tocado ver de unión de culturas. La iglesia por dentro ha sido completamente desalojada, no quedan símbolos católicos y en vez de altar mayor se encuentra una tumba, la del gran Cuauhtémoc, el último emperador Azteca, el que puede verse a través de un vidrio con todas las alhajas con las que fue enterrado. En el resto de la iglesia, apóstoles, estaciones y santos, han sido reemplazados por guerreros y batallas. Imágenes de indígenas que le han dado una vuelta al destino, lo que nos recuerda que este pueblo jamás, ni remotamente, fue conquistado, y que en formas más o menos evidentes, siempre su cultura ancestral, su orgullo guerrero, sus tradiciones más profundas están intrínsecamente presentes, aunque sea bajo otros nombres y otros bautizos, pero el mexica jamás se dejó conquistar, sólo adaptó lo que comprendió más cercano y viable para los nuevos tiempos que se le venían.

Más que una torre inclinada: PISA

Italia, Julio 2006:
A un par de horas en tren desde Florencia, por un hermoso camino de campos de girasoles, se encuentra la ciudad de Pisa, emblemática por su torre inclinada. Pisa es otra hermosa ciudad Renacentista de la región de la Toscana, con un río que la atraviesa, puede ser perfectamente una Florencia vacía de turistas. La estación de trenes deja lejos de la Torre, pero con calma se hace agradable caminar hasta ella. Se debe tomar la calle principal y seguir derecho, por unos 20 minutos, para que al final aparezca repentinamente la mítica torre con su evidente inclinación, que hace que la caminata tenga un final feliz. La torre se encuentra en un sector de edificios patrimoniales: la Catedral, el Baptisterio y la famosa Torre, que no es ni más hermosa, ni más especial que los otros subvalorados edificios. Pero nada que hacer, ya estamos aquí, y me va a costar unos 20 dólares llegar a la cima de un edificio que en rigor está mal hecho y se debió haber caído hace siglos, pero aquí estoy esperando por más de una hora mi turno para subir. Quince minutos antes de tu
turno te hacen pasar por una caseta-guardarropía donde debes dejar todas tus cosas, para luego subir a pie a la torre. La puntualidad es extrema, casi irrespetuosa considerando el precio que uno paga por esta gracia, y tomando en cuenta que no siempre está en tus manos llegar a tiempo, como justamente me pasó, cuando delante mío una gringa demoró todo por encontrar un moño para el pelo, esto me costó tener que andar corriendo, ya que cada piso tiene un límite de tiempo y te corretean para que sigas al siguiente. Los primeros pisos la escalera está encerrada y subes en espiral, no hay baranda, los escalones son de mármol y están tan gastados que es muy fácil resbalar, lo más gracioso es que notas la inclinación, porque te vas cargando de un lado para otro de la encerrada escalera, como si te hubieses tomado varias copitas de más. Al salir al último piso notas de lleno la inclinación. Con una miserable baranda que no pasa de tres fierros, yo caí en algo bien parecido al pánico, afirmándome de todo lo que encontraba, pero me sentí mejor cuando me percaté que unos lolitos de unos 18 años (que me habían adelantado corriendo en la escalera) estaban tanto o más asustados y afirmados que yo, rogando seguramente, porque nada nos fuera a mover el piso....en Pisa. Lo único que lamento es haber estado sola, era un lugar para disfrutar y reírse harto, es tan raro estar allá arriba, con todo tan chueco!!. Por otro lado la vista es fenomenal, se aprecia la vieja y la nueva Pisa y la campiña toscana.
De vuelta abajo, rodea a estos edificios un delicioso césped ideal para descansar de tamaña travesía de sube y baja......

La más bella de todas: TAORMINA

Italia, Mayo 2006:
Taormina, en la isla de Sicilia, empinada en un risco, mirando al mar Jónico y al volcán Etna. Queríamos conocer ruinas Griegas y como la isla tiene varias, no era fácil optar. Andrés recordaba haber leído algo sobre Taormina, sin más información, partimos. Y no nos equivocamos. Llegamos de noche y para nuestra sorpresa, el primer hotel que vemos, resulta ser: bueno, bonito y barato.....después nos enteramos que estábamos en un pueblo vecino llamado Giardini di Naxos, pero no menos bello, a ras del agua, una avenida hermosa y de típica arquitectura......Taormina es otra cosa.
En Giardini caminamos, nos bañamos y hasta una oriental me hizo masajes, claro que la mujer me dio el vuelto en antiguos Francos......monedas iguales a las de 1 euro......¡me timaron con un viejo truco!. Paramos a almorzar una colación "básica", por unos 20 dólares tienes un menú, que consta de entrada, dos platos completos, ensalada, bebida, postre......quedamos muertos, y obligados a dormir una larga siesta........despertamos y corriendo nos fuimos a conocer Taormina. Para llegar tomamos una micro local y subimos unos 15 minutos en zigzag por unos riscos completamente verticales. Llegamos a una hermosa, pequeña y vibrante ciudad, todo está bien cuidado en ella: flores cuelgan de los balcones, mercedes último modelo sirven de taxi, las tiendas más ricas del mundo se juntan en pequeñas calles. Cosa rara no se escucha a ningún compatriota, ni siquiera algún latino, nos empezamos a dar cuenta que estamos en la creme de la creme, este es de los turismos más ricos y exclusivos del mundo. La vista hacia la bahía lo confirma, 6 cruceros gigantes, de esos que si llegan 2 juntos a Valparaíso la ciudad colapsa. Taormina se recorre en poco rato. En un extremo, el más empinado, se encuentra su mayor encanto: un teatro griego en perfectas condiciones y que aun sirve de escenario, nos enteramos que The Cure estuvo el mes pasado ¡maldición!, pero la vista es perfecta: la inmensidad del mar y del imponente Etna, que humeante y rojo nos hace recordar que esto es sólo un paseo y que por hermoso que sea no creo querer quedarme.
Esto es Taormina, vistas increíbles empinadas en la altura, ciudad, lujo y mucha belleza.